La intermedialidad podrá ser un concepto postmodernista, pero el fenómeno intermedial no es para nada nuevo. De hecho, “desde la antigüedad ha existido una convivencia explícita entre discursos artísticos y medios distintos” (González 1). En el caso de la literatura, por ejemplo, esta relación con otras artes, a lo largo de la historia, se puede apreciar de manera evidente en el uso de la imagen en textos literarios o, al revés, en el uso de textos literarios para reforzar o expandir el sentido de una imagen. El propósito de este ensayo es demostrar cómo la literatura puede conectarse con otras expresiones y discursos artísticos posmodernos, específicamente con el cine.
En su ensayo Intermedialidad, intertextualidad y remediación: Una perspectiva literaria sobre la intermedialidad, la teórica alemana Irina Rajewsky propone la intermedialidad “como categoría para el análisis concreto de textos u otros tipos de productos mediales” (441). Es así como como su aporte se centra en configuraciones mediales concretas y en sus cualidades intermediales específicas, las que varían de un grupo de fenómenos a otro y, por lo tanto, requieren distintas concepciones de intermedialidad, más restringidas, lo que a su vez permite establecer distinciones entre subcategorías individuales. Rajewsky propone tres subcategorías: intermedialidad en el sentido estricto de transposición medial, intermedialidad en el sentido estricto de combinación de medios, e intermedialidad en el sentido estricto de referencias intermediales. Es esta última categoría la que nos interesa y la que se convertirá en objeto de análisis de nuestro ensayo.
Entre los múltiples ejemplos de referencia intermediales que Rajewsky menciona se encuentran las referencias a una película en un texto literario (realizadas a través de la evocación o imitación de ciertas técnicas cinematográficas como el zoom, fundidos, transiciones y montaje), musicalización de la literatura, transpositiond’art, écfrasis, referencias a la pintura en el cine, o a la fotografía en la pintura. La autora concluye diciendo que la subdivisión de prácticas intermediales no es exhaustiva, ya que no cubre el amplio espectro de casos ni la gran variedad de objetivos de investigación que caracterizan el debate sobre la intermedialidad en su totalidad. Justamente, en este ensayo nos ocuparemos de aquella práctica intermedial que se hace por referencia, que no es mencionada por la autora, y que es llevada a cabo de manera magistral por el director Elia Kazán en su película Esplendor en la hierba de 1961.
La historia, ambientada en el sudeste de Kansas en 1928, fue escrita por William Motter Inge, quien fuera un prolífico y premiado dramaturgo y novelista norteamericano. A menudo sus obras se centran en las vidas de personas solitarias en conflicto con su sexualidad. Esplendor en la hierba no es la excepción: Wilma Dean Loomis, “Deanie”, la protagonista, es una adolescente que se debate entre el deseo de entregarse a su pololo, Bud, y obedecer a su madre que le insiste en que debe ser una “nice girl” [1] y preservar su virginidad para el matrimonio. Al comienzo de la historia, tras regresar a su casa después de haber estado con Bud, Deanie le pregunta a su madre si acaso ella no sintió lo mismo antes de que se casara con su padre. La mujer le dice que “una mujer no disfruta de ‘esas cosas’ de la misma manera que un hombre y que debe dejar que el hombre se le “acerque” solo para poder tener hijos”. Deanie muestra su fastidio de forma evidente. Sin embargo, seguirá cumpliendo con las expectativas de su madre y de la conservadora sociedad de la época. Bud, por su lado, debe lidiar con la enorme presión que su padre ejerce sobre él en relación a su futuro y, a su vez, con el comportamiento rebelde de su hermana, quien lleva una vida demasiado liberal para su época y entorno. Ante la imposibilidad de casarse con Deanie, Bud decide romper su relación con ella. Esto afecta la salud mental de Deanie, quien finalmente termina internada, hecho que marca el quiebre definitivo de la relación. A grandes rasgos, podríamos decir entonces que la película trata sobre la imposibilidad de llevar a cabo los sueños e ideales de juventud.
Pero ¿de qué manera se configura la intermedialidad en esta película? Pues en el título del film encontramos la primera instancia de este fenómeno: “Esplendor en la hierba” es una frase que se encuentra en el verso 183 del poema Ode: Intimations of Immortality from Recollections of Early Childhood, de William Wordsworth. La oda, que fue publicada en 1807 en Poems, in Two Volumes, es un largo poema de once estrofas en las que Wordsworth reflexiona sobre el vigor de la juventud, el paso inexorable del tiempo y cómo debemos enfrentar el tramo final de nuestras existencias. Pero eso no es todo: parte de la estrofa en la que se encuentra la frase “Splendor in the grass”, es recitada por la profesora de literatura de Dennie, y luego por ésta en la misma escena y una vez más en la escena final. El fragmento dice así: Though nothing can bring back the hour/ of splendor in the grass, of glory in the flower;/ We will grieve not, rather find/strength in what remains behind… [2] De esta manera, mediante la lectura en voz alta de los versos 182 a 185 de la oda, se produce la segunda instancia de intermedialidad por referencia.
En su ensayo, Rajewsky explica que “las referencias intermediales deben ser entendidas como estrategias constructoras de sentido que contribuyen al significado global del producto medial…” (442). ¿De qué manera el uso de los versos mencionados cumple con este cometido en la película? Esplendor en la hierba es lo que, hoy en día, se conoce como una película de iniciación o aprendizaje [3]. En líneas generales, esto significa que tenemos como protagonista a un o una adolescente quien habrá madurado y crecido espiritualmente hacia el final de la historia. Al comienzo del filme de Kazan, Deanie se nos presenta como una joven que cumple con todas las cualidades del ideal femenino: además de bonita, es femenina, recatada, dulce y jovial. Solo tiene ojos para Bud y ve en éste al amor de su vida. El término de su relación con Bud, sin embargo, rompe la cualidad idílica que su vida tenía hasta ese momento y la joven inicia el proceso de su transformación. Esto se hace evidente en la escena en la que la profesora de literatura (quien al parecer siente envidia hacia la joven) la obliga a leer de pie los versos de Ode. No suficiente con ello, la profesora le pregunta qué cree que el poeta quiso decir con las frases “splendor in the grass” y “glory in the flower”. Titubeante, Deanie responde que cuando somos jóvenes tenemos una actitud idealista frente a la vida, pero que al crecer debemos olvidar esos ideales. Luego Deanie sale de la sala e irrumpe llorando en el hall. La respuesta de Deanie complementa la multitud de sentidos que se pueden atribuir a la metáfora “the hour of splendor in the grass, of glory in the flower”. Por otro lado, en el contexto de la película, “crecer” podría interpretarse no sólo como un proceso biológico, sino también como un crecimiento más íntimo y profundo.
En cuanto al poema de Wordsworth, lo primero que debemos mencionar es que, a diferencia de la juventud de los protagonistas del filme, el sujeto enunciante del poema se encuentra ya en la parte final de su vida. Y aunque sigue viendo belleza a su alrededor, no encuentra rastros de la antigua gloria [4] que alguna vez conoció. Atrás han quedado los días felices de su niñez y los esplendorosos años de su juventud. El hablante se lamenta. Sin embargo, un pensamiento llega repentinamente hasta él y le brinda alivio. Y es este pensamiento el que se desgrana a partir de la tercera estrofa y conforma el resto del poema. El hablante reflexiona sobre cómo el hombre se deja deslumbrar por las distracciones del mundo a la vez que, sin darse cuenta, va haciendo de éste su propia prisión. Hasta que llega el momento en que descubre que no es inmortal y que lo espera una tumba, donde yacerá sin haber encontrado la verdad que buscaba. Pero en la siguiente estrofa, la novena, el hablante nos dice que lo pasado, lo perdido, es justamente aquello por lo que debemos agradecer; no por la niñez libre y feliz, sino por los cuestionamientos obstinados, las dudas, los temores, los primeros afectos, los recuerdos vagos, los que como sea, iluminan nuestros días. Pero ¿por qué debemos agradecer por todo esto y no por las alegrías? La respuesta, anunciada en los versos mencionados anteriormente, se encuentra al final de la película.
Después de dos años, Deanie deja la institución mental. Antes de partir, su médico tratante le dice que cuando enfrentamos los miedos, éstos generalmente desaparecen. Deanie regresa a la casa de sus padres en Kansas. Una vez allá, se arma de valor y, acompañada de dos amigas, visita a Bud. Ambos se muestran un tanto incómodos, pero se conducen con amabilidad. Deanie descubre que Bud se ha casado y que es padre de un niño. El hecho la toma por sorpresa, pero no la perturba mayormente. Antes de despedirse, Deanie le pregunta a Bud si es feliz; éste le responde que eso no es algo que se cuestione demasiado. Bud le devuelve la pregunta; Deanie le responde que tampoco ella piensa mucho sobre la felicidad. “¿Qué sentido tiene?”, pregunta Bud; “uno tiene que tomar lo que venga.” Deanie concuerda con él. De regreso en el auto, una de las muchachas que acompaña a Deanie le pregunta si aún ama a Bud. Deanie no le responde. Luego, sobre un plano cerrado del rostro de Deanie, la oímos recitar mentalmente el fragmento de Ode una vez más. Entonces comprendemos que tanto Deanie como Bud, y tal como se señala en el poema de Wordsworth, han tomado conciencia de que vivir implica optar y que somos nosotros mismos quienes nos hacemos esclavos de nuestras propias decisiones, y que es en aquello que la vida nos deja donde debemos encontrar la fuerza para seguir adelante.
Rajewsky señala que la subcategoría de intermedialidad ilustrada en este ensayo es un fenómeno semiótico-comunicativo, pues el poner en relación película y texto “abre capas de sentido adicionales” (444). Esplendor en la hierba no sólo incorpora el sentido del poema de Wordsworth, sino que lo hace relevante para un ser humano de cualquier edad: en este caso, para una generación de jóvenes que se encuentran en el esplendor de sus vidas, pero que aún viven bajo las estrictas normas de una sociedad conservadora y patriarcal. No está demás agregar, que existen otras instancias de intermedialidad en la película. En otra escena de la clase de literatura, por ejemplo, y a propósito de La morte D’ Arthur (1485) de Thomas Malory, se suscita una interesante conversación entre la profesora y sus alumnos sobre los ideales de los caballeros de la Edad Media y la idealización de la mujer como un ser puro y virginal, reforzando de esta manera la problemática de género que aborda el film.
Como hemos podido ver en este breve ensayo, la división entre medios y artes no es absoluta. Un enfoque intermedial nos permite destacar los múltiples lenguajes y técnicas que entran en juego en una misma obra y que configuran de forma novedosa su sentido e identidad. En el caso de la literatura no solo hablamos del trasvase de códigos y usos literarios a otros medios, como el cine, sino que también a la evocación o tematización de obras literarias en otros medios, los que finalmente se constituyen como producto medial, de manera parcial o total, en relación a la obra literaria a la que se refieren.
[1] Esta expresión se repite bastante en la película. “Una buena chica” sería una traducción apropiada.
[2] Mi traducción: “Aunque nada nos pueda devolver la hora/ de esplendor en la hierba, de gloria en la flor;/No nos dejaremos abatir, más bien buscaremos fuerzas en aquello que nos ha quedado…”
[3] Esta es una traducción del término “coming-of-age”, que en estricto rigor significa “cumplir la mayoría de edad”.
[4] La palabra “gloria” (glory) aparece cinco veces en el poema de Wordsworth. Creemos que el término se refiere tanto a una cualidad sensorial como a una metafísica.
BIBLIOGRAFÍA
Artículos
-González Aktories, Susana et al. “Intermedialidad”. Vocabulario Crítico Para Los Estudios Intermediales. Universidad Nacional Autónoma de México, 2021.
-Rajewsky, Irina. “Intermedialidad, intertextualidad y remediación”. Vivomatografías. Revista de estudios sobre precine y cine silente en Latinoamérica Año 6, n. 6, Diciembre de 2020, 432-461.
-Wordsworth, William. Ode: Intimations of Immortality from Recollections of Early Childhood (c. 1807)




