Cine Recobrado
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MUSICALIDAD: FACTOR DETERMINANTE EN LA DEMOSTRACIÓN DE LA INTERIORIDAD EN EL MAGO DE OZ

Licenciada en Literatura, Universidad Finis Terrae

 
GENERALIDADES

La música en el cine podría ser entendida, desde una mirada un tanto más observadora y detallista, como un medio por el cual las emociones, sentimientos, situaciones e ideologías son dadas a conocer con el fin de apelar al espectador o receptor y generar en él la conexión esperada con el personaje que emite la melodía.

Es cierto que este tipo de recurso se utiliza con el fin de darle un valor meramente estético a la producción cinematográfica. Sin embargo, existirían ciertos tipos de películas que se valen del valor de lo musical a modo de entregar otro tipo de mensaje. Y es que, se puede aseverar, que proyectos fílmicos necesitan de este recurso para entregar un carácter diferente al producto, dándole así más intencionalidad fantástica a la historia. Precisamente sería el caso de las películas de índole fantástica, donde lo irreal, irracional, inexistente y todos los “in” se apoderan de la pantalla, apoyándose en lo que la música entrega y así darles un toque más fantástico a lo que se aprecia.

Es así como ocurre en El Mago de Oz, película donde la musicalidad se apodera de la pantalla con varios fines. Para efectos del presente escrito, se utilizará la anterior premisa para entender que la música en dicha película cumple la finalidad de entregarle un carácter mucho más fantástico a la historia, puesto que todo lo que involucre producción artística remite a las emociones del espectador y apela directamente a la parte creativa y original de éste.

LA PELÍCULA

El Mago de Oz es una película musical de género fantástico producida por la Metro-Goldwyn-Mayer en 1939, protagonizada por Judy Garland. Básicamente, la historia trata sobre Dorothy, una niña de Kansas que cae en un mundo fantástico (producto de un golpe en la cabeza, lo que aparenta ser un sueño). Ella, absolutamente perdida, añora regresar a casa con sus tíos. Al cabo de unos instantes, se topa con una bruja blanca (irónicamente una bruja buena) quien le dice que debe encontrar al Mago de Oz en la Ciudad Esmeralda: él es el único que puede hacer que regrese a casa. Para encontrarlo, la bruja blanca le dice a Dorothy que debe seguir un sendero amarillo, caminar y caminar por él hasta llegar a la ciudad donde habita el mago. En el intertanto, se topa con tres personajes, todos con carencias emocionales: un espantapájaros carente de uso de razón; un hombre de hojalata carente de uso de emoción; y un león carente de uso de valor. Los tres individuos se unen a Dorothy con el fin de que el mago le haga entrega de lo que les falta.

Pero, ¿dónde entra la música en todo este asunto? Precisamente en toda la película. En la mayoría de las escenas es posible apreciar a todos los personajes cantando alguna pieza musical. A simple vista, se puede entender dicho recurso como un elemento estético y atrayente de espectadores. No obstante, la mirada puede ser un tanto diferente si es que se le pone atención a las letras de las canciones.

ESPECÍFICAMENTE HABLANDO...

“El sonido cinematográfico será reconocido por el espectador como verdadero, eficaz y conveniente, no si reproduce el sonido que emite en la realidad el mismo tipo de situación o de causa, sino si vierte (es decir, traduce, expresa) las sensaciones asociadas a esa causa. Sólo que todo esto es muy poco consciente, pues el público (en el que hay que englobar a la mayoría de los críticos y de los teóricos) se ha quedado en una concepción bastante burda e inmediata de la naturaleza figurativa del cine”[1].

Divagando en las generalidades técnicas del cine, se puede establecer que existen dos tipos de recursos sonoros: la música diegética y extra diegética o no diegética. De acuerdo con el profesor y compositor español Enrique Téllez, la música no diegética:

“ocupa, generalmente, la parte más extensa de una banda sonora. Su finalidad principal consiste en destacar el carácter poético y/o expresivo de las imágenes proyectadas. Esta música contribuirá de manera notable a la creación del clima emocional adecuado para el desarrollo de la narración cinematográfica. Otra de las funciones que con frecuencia desempeña la música no diegética es la de ofrecer una información complementaria a la expresada por la imagen, desvelando incógnitas planteadas por ésta, situando el espacio geográfico en el que transcurre la acción, estableciendo el marco social y cultural en el que se desarrolla la misma”[2].

Tal como señala el académico y músico, la expresión musicalizadora de la parte cinematográfica es utilizada para la expresión de la interioridad de los personajes. En el caso de El Mago de Oz, se utiliza este recurso para reflejar una herramienta literaria bastante conocida: el monólogo interior. Por ejemplo, la canción “Over the rainbow” (interpretada por Judy Garland) no es simplemente una mera composición con dotes nostálgicos y llamativos, sino que se trata de una reflexión, una prosa poética que refleja los deseos de Dorothy. Para muchos, posiblemente esa pieza musical signifique la nada misma. No obstante, si se le analiza con detenimiento, es posible traducir desde su lírica un discurso melancólico, donde el hablante lírico expresa sus deseos de libertad y sus intenciones de emprender un cierto viaje en búsqueda de sus anhelos.

Es necesario tener en cuenta que a lo largo de toda la película, los tres acompañantes de Dorothy se apropian de un solo musical: los tres cantan una canción donde dan cuenta de sus pesares o problemáticas. Aquí se ha dedicado un apartado un tanto más específico para los personajes pues, a diferencia de la protagonista, el espantapájaros, el hombre de hojalata y el león son arquetipos muy delimitados, quienes representan tres características del antihéroe: falta de corazón, inteligencia y valentía. Es pertinente mencionar esto ya que a continuación, se dará a conocer que los tres acompañantes, los tres antihéroes, se asocian a la protagonista (Dorothy) quien reúne las características del héroe. ¿Cómo se ha podido identificar lo anterior? A través de la emotividad musical de los personajes.

EXPRESIVIDAD MUSICAL EN LOS PERSONAJES: FORJAR PERSONALIDADES

“La música permite intensificar el sentido de una escena, los momentos de verdadero peso dramático así como la evolución sicológica de un personaje que son realzados por la música. Para Xalabarder, es la música empática, definida como aquella que se adhiere directamente a la emoción sugerida por la escena como el dolor, la preocupación, el amor, entre otras”[3].

La cita anterior se relaciona de buena manera con lo que se analizará ahora. Como ya se mencionó, la película posee un héroe: Dorothy, quien es acompañada por tres anti héroes. Esto es posible reconocerlo en base a las canciones principales interpretadas por cada uno de los personajes. A saber:

I. “Over the Rainbow” – Dorothy (Judy Garland): esta pieza musical da cuenta de la interioridad del héroe y una característica que lo define: el sentido de aventura. Ir “más allá de un arcoíris” simboliza un viaje muy lejano con el objetivo de alcanzar un cierto objetivo, y para ello es necesario abandonar la zona de confort. Es en esta canción donde es posible identificar la esencia heroica de la protagonista, siguiendo el marco establecido por Joseph Campbell.

II. “If I Only Had a Brain” – el Espantapájaros (Ray Bolger). Este primer anti héroe refleja un elemento que el héroe no tiene: la falta de inteligencia o razón. En esta canción, el personaje se encarga de poner en manifiesto su descontento por no poseer un cerebro, es decir, por carecer de la habilidad para razonar. La canción resulta ser muy alegre, sí, pero la letra delata los verdaderos sentimientos de su intérprete, lo que se podría entender como una ironía respecto a la carencia de intelecto en la sociedad, que está repleta de antihéroes.

III. “If I Only Had a Heart” – el Hombre de Hojalata (Jack Haley). Este segundo antihéore refleja la falta de corazón, o sea, de bondad y emoción. La canción no erra en dar cuenta de lo anterior porque se trata de una pieza con mucha emotividad, mucha melancolía pero disfrazada en un ambiente alegre. Hay un juego con la iconografía musical e instrumental, a modo de esconder las verdaderas intenciones y pesares del intérprete.

IV. “If I Only Had the Nerve” – el León cobarde (Bert Lahr). Este último antihéroe podría resultar ser el más significativo porque encierra una cualidad que debe ser sustancial para la existencia del héroe: el valor. A diferencia de los demás, la canción de este león es mucho más clara sobre la carencia que expresa su intérprete. Desde una perspectiva más subjetivista, la interpretación del actor y su voz demuestran la carencia que tiene, dejando un tanto de lado toda la parte alegre y comerciante de la obra.

CONCLUSIONES

A decir verdad, la película El Mago de Oz puede ser entendida desde muchas maneras. Sin embargo, tomándola desde la perspectiva de la música es posible inferir ciertos elementos que fueron detallados anteriormente. Sucede que ciertas piezas musicales funcionan bien para definir los arquetipos que se encuentran presentes en el film, ya que son meras manifestaciones de la consciencia de los personajes.

Efectivamente, los musicales pudieron haber sido utilizados con fines comerciales (cada persona sabe de qué manera ejecutar su arte): atajar más audiencia en otras palabras. Pero para efectos de este análisis eso es secundario porque el enfoque se sitúa solamente en lo que dicen las canciones y quien las canta. Como se pudo ver, los arquetipos se encuentran bien delimitados, donde cada uno da cuenta de su condición por medio de un monólogo musicalizado.

Lo importante aquí no es la manera en que se ha llevado a cabo la canción desde el punto de vista formal, sino la lírica y a cargo de qué personaje será interpretada. Es posible que se confunda un tanto la interpretación de lo que se quiera demostrar debido a que se trata de un musical alegre y con fines de lucro (como toda película producida). Pero dejando de lado aquello, es interesante replantear esa mirada para establecer un razonamiento crítico respecto al contenido de las canciones de este film.

BIBLIOGRAFÍA

Barraza, Silvana; Juan Castellón y Pedro Olmos. “Características y funciones de la música en el cine”. Licenciatura en Comunicación Social. Universidad de La Serena. Digital.

Chion, Michel. La audiovisión: introducción a un análisis conjunto de la imagen y el sonido. Barcelona: Paidós, 1990. Digital.

Téllez, Enrique. “El discurso musical como soporte del discurso cinematográfico”. Pendiente de Migración, 1997. Web. http://www.ucm.es/OTROS/especilo/numero6/e_tellez.htm.

[1] Chion, Michel. La audiovisión: introducción a un análisis conjunto de la imagen y el sonido. Barcelona: Paidós, 1990. Digital.

[2] Téllez, Enrique. “El discurso musical como soporte del discurso cinematográfico”. Pendiente de Migración, 1997. Web. http://www.ucm.es/OTROS/especilo/numero6/e_tellez.htm.

[3] Barraza, Silvana; Juan Castellón y Pedro Olmos. “Características y funciones de la música en el cine”. Licenciatura en Comunicación Social. Universidad de La Serena. Digital.

 

Artículo por Isidora Cortés Sarti Muy Interesante !